Dichoso el que confía en el Señor y en él pone su esperanza. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende hacia el arroyo sus raíces y no teme la llegada del calor.
Oremos:
¡Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero!
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan
Yo, Juan, oí algo parecido a la voz potente de una gran muchedumbre, que decía en el cielo:
Del salmo 102
Como un padre amoroso con su hijo, así es tierno el Señor con quien lo ama.
Bendice al Señor, alma mía, y todo lo que soy, su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no eches al olvido sus favores.
El Señor es clemente y bondadoso, lento al enojo, pronto a la indulgencia; no nos trata según nuestros pecados ni según nuestras culpas merecieran.
Como desde la tierra al cielo, así de grande es su amor para sus fieles; aleja de nosotros nuestras faltas, cuanto dista el oriente del poniente.
Como un padre amoroso con su hijo así es tierno el Señor con quien lo quiere; con los hombres que cumplen con su alianza y sus leyes recitan y obedecen.
Experimentar el amor de Cristo, que sobrepasa todo conocimiento humano
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios
Hermanos: Me arrodillo ante el Padre, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra, para que, conforme a los tesoros de su bondad, les conceda que su Espíritu los fortalezca interiormente y que Cristo habite por la fe en sus corazones.
Aleluya, aleluya.
Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador
Ý Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola sobre algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás:
Acepta, Señor, los dones que te ofrecemos en la festividad de san N. y haz que este sacrificio se eleve a ti como alabanza perfecta, y nos obtenga la plenitud de tu amor.
Acción de los santos en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Así como el Padre me ha amado a mí, así yo los he amado a ustedes, dice el Señor; permanezcan, pues, en mi amor.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Tú que iluminas a la Iglesia con las virtudes de tu santos, haz, Señor, que el ejemplo de san N., cuya festividad estamos celebrando, nos estimule a llevar una vida de mayor generosidad.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
19, 1.5-9
"¡Aleluya! Nuestro Dios es un Dios salvador, lleno de gloria y de poder".
Y del trono de Dios salió una voz que decía:
"Alaben a nuestro Dios, todos sus siervos, los que lo temen, pequeños y grandes".
Oí entonces algo como el rumor de una muchedumbre inmensa, como el estruendo de un río caudaloso y el retumbar imponente de los truenos. Decían:
"¡Aleluya! El Señor, Dios nuestro, todopoderoso, ha establecido su reinado. Llenémonos de gozo y alegría y alabemos la grandeza del Señor, porque ha llegado el tiempo de las bodas del Cordero, y su esposa ya está preparada. Dios le ha concedido vestirse de lino finísimo y deslumbrante".
El lino representa las obras buenas de los santos. Entonces un ángel me dijo:
"Escribe: "Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero"".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Como un padre amoroso con su hijo, así es tierno el Señor con quien lo ama.
Como un padre amoroso con su hijo, así es tierno el Señor con quien lo ama.
Como un padre amoroso con su hijo, así es tierno el Señor con quien lo ama.
Como un padre amoroso con su hijo, así es tierno el Señor con quien lo ama.Segunda Lectura
3, 14-19
Así, arraigados y cimentados en el amor, podrán comprender con todo el pueblo de Dios, la anchura y la longitud, la altura y la profundidad del amor de Cristo, y experimentar ese amor que sobrepasa todo conocimiento humano, para que así queden ustedes colmados con la plenitud misma de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Aclamación antes del Evangelio
Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados y yo los aliviaré, dice el Señor.
Aleluya.Evangelio
18, 9-14
"Dos hombres subieron al templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: "Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos y adúlteros; tampoco soy como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todas mis ganancias".
El publicano, en cambio, se quedó lejos y no se atrevía a levantar los ojos al cielo. Lo único que hacía era golpearse el pecho, diciendo: "Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador".
Pues bien, yo les aseguro que éste bajó a su casa justificado y aquél no; porque todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio
Porque con la vida de tus santos, enriqueces a tu Iglesia con formas siempre nuevas de admirable santidad, y nos das pruebas indudables de tu amor por nosotros; y también, porque su ejemplo nos impulsa y su intercesión nos ayuda a colaborar en el misterio de la salvación.
Por eso,
hora nosotros, llenos de alegría, te aclamamos con los ángeles y santos diciendo:
[Misa]Antífona de la Comunión